sábado, 26 de abril de 2008
Año nuevo ...muerte nueva
Aquella casi semana fuera de Lima, fue absolutamente inolvidable. No puedo describirlo de mejor forma. Inolvidable, el diccionario de la real academia de la lengua refiere a "inolvidable" a algo que no se puede o debe olvidar, y es precisamente asi como llamare a este año nuevo. Simplemente por lo inhumano , en todo el sentido de la palabra. Todo comenzo unos cuantos meses atras cuando planeamos no festejar el año nuevo como cualquier mortal , sino que literalmente inmortalizar un año nuevo a nuestra manera. Reunimos, convocamos, llamamos, y convencimos a todos los que podiamos, obviamente que recibimos unos cuantos "Ya bacan, voy de hecho!" (hasta ahora lo sigo esperando en el paradero a Mala). Pero finalmente la frase "somos los que somos" nunca fue mejor aplicada. Cada y una de las reuniones de planificacion fueron alturadamente discutidas y seriamente tratadas (sacarsmo al 100%). De las pocas frases coherentes que logramos obtener, fueron dos preocupaciones las principales; numero uno - el trago, numero dos - la comida; cual foro internacional de la Haya (Den Haag, para mis lectoras holandesas) decidimos hacer las compras unos dias antes del esperado viaje. Las cosas parecian mejor de lo que en realidad eran, las compras salieron perfectas , se abastecieron las necesidaes totales de gula y alcoholismo de cada uno de los participantes. Hicimos la compra como oficina del gobierno, preferimos lo barato sobre lo bueno. Pero alcanzo, era lo importante. Decidimos viajar siete dias, del veinte ocho de Diciembre al dos de enero; los enviados a llevar la cocina, toldo (nunca aparecio), mesa portatil (menos), cooler, comida, trago y demas implementos playeros y de campamento fuimos cuatro con uno que otro acompañante temporal. Al final fuimos cinco los hermanos de año nuevo, pero "adoptamos" uno en el camino. Llegamos al kilometro 111 de la carretera al sur, Sarapampa, playa del litoral peruano que nos habia acogido en mas de una ocacion para acampar con tranquilidad. Esa noche , la noche del veinte ocho, la tomamos con tranquilidad solo consumimos dos rones, valga mencionar que solo compramos rones de litro y con gaseosa de litro y medio. La primera noche la pasamos tranquilo , solo un muerto, y casi literalmente porque el publico se puso algo hostil con el que de ahora en adelante me referire como "el perjudicado". Relataria que sucedia durante el dia, pero sinceramente no tiene relavancia con el tema principal del blog, asi que me saltare las horas hasta la noche. La noche del veinte y nueve fue un poco mas agitada, los juegos incrementaban su rigor y la tension entre los participantes aumentaba. Nuevamente uno fue el afectado, sujeto al que se le conocerá como "momo almohada". En la siguiente entrada públicare el porque de dicha denominacion.
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1 comentario:
que pasó porcino que dejaste de escribir?
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